Carmelo Maya, ayudante municipal de Santa María Ahuacatitlán, denunció que diversos establecimientos de giros rojos operan de manera irregular sobre la carretera en este poblado, sin que hasta el momento la Secretaría General del Ayuntamiento, encabezada por Óscar Cano, haya atendido las solicitudes para implementar operativos de inspección y clausura.
La autoridad auxiliar recalcó que la demarcación a su cargo se mantiene firme en la postura de no expedir licencias de funcionamiento para este tipo de establecimientos, al afirmar que “la Ayudantía municipal no otorga ni otorgará ningún permiso de funcionamiento para giros rojos”.
Explicó que esta decisión responde a un acuerdo previo establecido con la Dirección de Normatividad del municipio. Sin embargo, pese a esta prohibición, sobre la vía principal se observa la apertura y funcionamiento de estos comercios a la vista de la ciudadanía.
Ante esta situación, el ayudante municipal señaló directamente al responsable de la política interna del municipio: “Yo le he pedido a al en especial al secretario Óscar Cano que se hagan los operativos pertinentes para que ellos puedan combatir este tipo de de lugares donde algunos sí pueden generar incidencias”, reclamó.
Cuestionado sobre la situación legal de los locales y la falta de intervención formal, Maya indicó que operan en un escenario de opacidad. Agregó que, al intentar realizar verificaciones dentro de sus facultades de mediación comunitaria, los encargados se niegan a comprobar su legalidad: “Sí, este les hemos llegado a solicitar los permisos, pero no los muestran”.
En cuanto a la dimensión de la problemática, la autoridad auxiliar cuantificó los negocios detectados únicamente en el tramo carretero principal: “Tenemos sobre la carretera lo que es de Buena Vista hacia lo que conocemos como al Capote, que es la zona de mucho movimiento de de gente, hemos detectado con promedio de cuatro a cinco negocios de giros rojos”.
Finalmente, el representante de la comunidad lamentó que, a pesar de regirse bajo sistemas normativos internos, los establecimientos continúen abiertos al margen de la ley: “Realmente a pesar de ser una comunidad de usos y costumbres, nosotros hemos tratado de concientizar que que no pueden estar funcionando, pero pues no sé qué los mueva para para que puedan seguir trabajando en impunidad”.

