Las declaraciones del secretario de Desarrollo Económico y Turismo del Ayuntamiento de Cuernavaca, Marcos Manuel Suárez Gerard, de que la capital morelense es una de las peores ciudades en materia de ambulantaje, ya tuvieron una respuesta inmediata por parte del secretario del Ayuntamiento, Oscar Cano Mondragón.
Cano Mondragón sostuvo que Suárez Gerard hacía referencia únicamente al Centro Histórico de Cuernavaca y no a toda la ciudad. Además, aseguró que el titular de Desarrollo Económico y Turismo no participa al cien por ciento en ese tema ni en diversas áreas del Ayuntamiento, por lo que insistió en que la problemática requiere un análisis más amplio y una estrategia integral que vaya más allá de un diagnóstico general.
Diálogo con sindicatos para atender el ambulantaje
El secretario del Ayuntamiento informó que actualmente se mantienen mesas de diálogo con los dos principales sindicatos de comerciantes, el Nuevo Grupo Sindical y la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), con el propósito de construir una solución de fondo ante la gran cantidad de vendedores ambulantes que ocupan las principales vialidades del municipio.
Explicó que la única alternativa viable consiste en impulsar un proyecto de reubicación que contemple una inversión importante, ya que retirar a los comerciantes de manera inmediata no es una opción debido a que la mayoría cuenta con permisos para ejercer su actividad.
En ese sentido, planteó la posibilidad de desarrollar espacios específicos para concentrar a los comerciantes. Entre las propuestas mencionó la adecuación de áreas bajo los árboles del Centro Histórico mediante un diseño urbano que permita incorporarlos a Plaza de Armas bajo la figura de comerciantes semifijos. Asimismo, propuso generar un nuevo espacio en el parque San Juan para reubicar a quienes actualmente se instalan en calles como Degollado, Gutenberg e Hidalgo.
Oscar Cano Mondragón puntualizó que este proyecto sólo podrá concretarse mediante acuerdos con los líderes sindicales, quienes también tendrían que participar con recursos propios para desarrollar los nuevos espacios comerciales.
Cano Mondragón también reconoció que otro de los principales obstáculos para atender el ambulantaje es la falta de personal operativo. Actualmente el municipio cuenta únicamente con 20 verificadores distribuidos en dos turnos, una cifra que calificó como insuficiente para supervisar y ordenar la actividad comercial en la vía pública.

