
La reciente amenaza del presidente estadounidense Donald Trump de imponer un arancel general del 30% a todos los productos mexicanos a partir del 1 de agosto ha encendido las alarmas en el ámbito político y económico.
Sin embargo, analistas en comercio internacional consideran que el impacto económico podría ser menor si se mantiene la exclusión de bienes amparados por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), como ha ocurrido con medidas similares en el pasado.
El anuncio, realizado mediante una carta dirigida a la presidenta Claudia Sheinbaum, se justifica bajo argumentos de seguridad nacional por el supuesto incremento del tráfico de drogas, en especial fentanilo, y por el déficit comercial con México.
“México me ha estado ayudando a hacer segura la frontera, PERO lo que ha hecho no es suficiente. México aún no ha detenido a los carteles que intentan hacer de toda Norteamérica un patio de juegos del narcotráfico”, dice la carta.
Trump afirmó que estas condiciones representan una amenaza directa para su país. No obstante, la administración de Sheinbaum ha respondido con una postura de diálogo.
🟡 Desde principios de la semana pasada, el presidente estadounidense ha enviado cartas a más de 20 países con los aranceles actualizados para cada uno.
En una declaración conjunta, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el canciller Juan Ramón de la Fuente informaron sobre la instalación de una mesa binacional con Estados Unidos para buscar soluciones antes del 1 de agosto, priorizando la protección de empleos y empresas en ambos países.
Comunicado relevante sobre aranceles de Estados Unidos : pic.twitter.com/V5HtSsNzyg
— Marcelo Ebrard C. (@m_ebrard) July 12, 2025
A pesar de que aún no hay claridad sobre si los productos que cumplen con las reglas de origen del tratado estarán exentos del nuevo arancel, en ocasiones previas, como con los aranceles impuestos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), estos productos fueron excluidos.
SHEINBAUM INSISTE EN ACUERDO BINACIONAL: “NOSOTROS HACEMOS NUESTRA PARTE”

Desde Palacio Nacional, la andataria federal subrayó su intención de lograr un acuerdo con Estados Unidos y reiteró que la estrategia de seguridad mexicana ha sido reconocida por autoridades estadounidenses.
Señaló que existe un acuerdo en materia de seguridad, coordinado con el Departamento de Estado de EU, en el que se respetan la soberanía y la territorialidad de ambos países.
Sheinbaum también recalcó que la lucha contra el tráfico de drogas debe ser compartida.
“Nosotros hacemos nuestra parte, pero ellos también deben hacer la suya: controlar el tráfico de armas hacia México y detener a quienes distribuyen drogas en su territorio”.
Descartó de manera tajante cualquier posibilidad de permitir el ingreso de tropas estadounidenses a México y enfatizó que los canales de colaboración actuales son sólidos y respetuosos. “La coordinación no es subordinación”, afirmó.
Mientras se espera la publicación oficial de las órdenes ejecutivas que detallen el alcance del nuevo arancel, la expectativa se centra en si se mantendrá la exclusión de productos bajo el T-MEC.
Sin embargo, el riesgo latente es la incertidumbre legal y comercial que estas amenazas generan en un contexto estadounidense, en el que el tema migratorio y del narcotráfico se ha vuelto un instrumento recurrente por parte de su presidente.

