El Instituto de la Mujer Cuernavaca (IMC) reportó un incremento del 20% en el seguimiento de denuncias interpuestas por mujeres por violencia en razón de género en la capital del estado. Este avance se da como resultado del trabajo coordinado entre distintas instituciones, con el objetivo de fortalecer la atención y evitar que las víctimas abandonen sus procesos legales.
Lorena Castillo Castillo, titular del IMC, recordó que en años anteriores ocho de cada 10 mujeres que denunciaban ya no continuaban con sus procesos jurídicos. Explicó que uno de los principales factores para desistir es el miedo, además de las dificultades que enfrentan para dar seguimiento debido a sus múltiples actividades diarias, aun cuando cuentan con acompañamiento institucional.
La funcionaria señaló que la violencia física es la principal incidencia registrada entre los casos atendidos por el instituto, y destacó que en muchos de ellos las víctimas conviven con sus agresores dentro del mismo núcleo familiar.
Atención a mujeres violentadas y seguimiento de denuncias
Castillo Castillo informó que, en lo que va de 2026, el Instituto de la Mujer de Cuernavaca atiende diariamente a cinco mujeres que acuden por primera vez por situaciones de violencia en razón de género.
De acuerdo con los datos proporcionados, el Instituto ha otorgado 130 terapias presenciales, 48 atenciones emocionales en estado crítico y 20 pruebas proyectivas, principalmente aplicadas a adolescentes. Además, se han realizado 78 canalizaciones a otras instancias y 110 asesorías jurídicas.
Presentan la Cartilla Violeta en Cuernavaca
Como parte de las acciones para disminuir los índices de violencia, el IMC lanzó la Cartilla Violeta, un mecanismo que busca garantizar la protección de las mujeres. Este instrumento concentra números de emergencia y una agenda diseñada para llevar un control organizado de la atención jurídica, psicológica y de otros servicios especializados.
La Cartilla Violeta será entregada a todas las mujeres que acudan al IMC, así como durante recorridos y visitas de seguimiento en campo, con el propósito de reforzar su seguridad y estabilidad, especialmente en casos donde el maltrato tiene origen dentro del entorno familiar.

