El conflicto por la perforación de un pozo de agua en Jojutla sigue generando tensión entre comunidades y autoridades, sin que hasta el momento se haya alcanzado un acuerdo.
Durante la semana se registraron bloqueos carreteros a la altura del poblado del Jicarero, donde habitantes expresaron su rechazo a la obra impulsada por los gobiernos estatal y federal. Los inconformes argumentan que el proyecto podría afectar el abasto local y modificar el uso del recurso hídrico en la zona, lo que consideran un riesgo para su comunidad.
En contraparte, vecinos de la colonia Hornos Cuates han manifestado públicamente su respaldo a la construcción del pozo, señalando que desde hace años enfrentan una severa escasez de agua potable que limita sus actividades diarias. Argumentan que el acceso al agua es un derecho humano y que esta obra permitiría mejorar significativamente la calidad de vida de cientos de familias.
Representantes municipales han informado que continúan las mesas de diálogo para buscar una solución que garantice el abasto de agua sin afectar a ninguna de las partes involucradas. Sin embargo, la falta de consensos ha prolongado el conflicto y mantiene latente la posibilidad de nuevas manifestaciones.

