Uno de los grandes plus de vivir en Cuernavaca es que somos vecinos de la CDMX. Esa cercanía nos permite movernos entre ciudades, exposiciones, conversaciones y encuentros que amplían nuestra manera de mirar la cultura.“
Este año pudimos asistir a la séptima edición de What Design Can Do México GNP 2026, una jornada que reunió a diseñadores, arquitectos, artistas, investigadores y agentes culturales de distintas partes del mundo alrededor de una pregunta: ¿qué puede hacer el diseño frente a los desafíos ambientales del presente?




Hay algo particularmente poderoso en encontrarse con personas que no hablan del futuro como una idea lejana, sino que ya están interviniendo el presente desde sus propios territorios, conocimientos y prácticas.
Una de las cosas que más nos marcó fue escuchar a Yayra Agbofah hablar sobre los desechos textiles en playas de África y pensar inmediatamente en México. Esa distancia que a veces sentimos con los problemas del mundo desaparece cuando descubrimos que, de alguna manera, también están frente a nosotros.


También nos llevamos una mirada esperanzadora al escuchar a Akanksha Deo Sharma hablar sobre la manera en que la artesanía y los saberes locales pueden integrarse a sistemas de producción contemporáneos. Nos recordó que innovar no siempre significa reemplazar todo por lo nuevo, sino encontrar nuevas formas a partir de lo que ya existe.


El encuentro reunió miradas que vienen de territorios y disciplinas muy distintas: Yayra Agbofah, Ale Valdez, Santiago Arau, Cristina Pérez y Emigdia Hernández de Mi Valedor, Víctor Imperiale y Sebastián Rozas de gt2P, Desireé Ibinarriaga, Sioduhi Waíkhᵾn, Karla Paniagua y Jorge Camacho de futuros pánicos, Erich Martino, Tatiana Bilbao, Akanksha Deo Sharma, Samir Bantal y Alexis Georgacopoulos.
Más que un lineup, el programa construyó un mapa de posibilidades donde la fotografía, la arquitectura, la moda, la artesanía, los saberes locales, la cultura y el diseño se encuentran para preguntarnos qué otras formas de habitar y transformar nuestro presente son posibles.


Salir de ahí con inspiración es fácil; lo difícil es preguntarnos qué hacemos en la vida real con eso.
Cambiar el futuro no es tarea solo de diseñadores, artistas y/o arquitectos. Todos, desde lo que hacemos, consumimos y decidimos cada día, somos parte de el.“

