El municipio de Cuautla se mantiene como el principal foco de extorsión en el estado y en el país, con un incremento sostenido en el número de denuncias y afectaciones directas al sector comercial.
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en lo que va de 2026 se han registrado 87 denuncias por este delito ante la fiscalía, mientras que durante 2025 la cifra cerró en 419 casos, lo que refleja la persistencia del problema en la región.
Comerciantes locales advierten que el panorama es cada vez más complicado, señalaron que los grupos dedicados a la extorsión detectan rápidamente la apertura de nuevos negocios para exigir “derecho de piso” y en caso de negativa, las amenazas escalan a agresiones directas, e incluso algunos propietarios han sido asesinados, lo que ha generado temor generalizado entre el gremio.
El Consejo Coordinador Empresarial, encabezado por Juan Ambrosio Díaz Olvera, informó que tan solo entre diciembre y marzo alrededor de 50 locales han cerrado debido a la presión de la delincuencia.
Un ejemplo visible de esta crisis es la Avenida Insurgentes, una de las principales zonas comerciales del municipio, donde actualmente se observan múltiples establecimientos cerrados, reflejo del impacto económico y social de la extorsión.
A pesar de los operativos y estrategias implementadas por las autoridades para contener este delito, los indicadores muestran una tendencia al alza, lo que mantiene a Cuautla como uno de los municipios más afectados por la extorsión en Morelos.

