El futbol internacional tiene uno de sus debates más importantes de los últimos años, luego de la presentación de FIFA Forward Enterprise (FFE), un proyecto promovido por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en el que plantea la creación de una empresa filial para administrar y comercializar los principales activos comerciales del organismo, entre ellos la Copa del Mundo.
La propuesta contempla que esta nueva entidad concentre la explotación de derechos comerciales, patrocinios, licencias, venta de boletos y otros activos vinculados a las competiciones de la FIFA.
Como parte del modelo, se abriría la posibilidad de incorporar inversión privada mediante la venta de una participación minoritaria de la empresa, mientras que las 211 federaciones afiliadas conservarían el control mayoritario del proyecto.
Gianni Infantino justificó su proyecto con la idea de tener más dinero para fortalecer el desarrollo del futbol mundial y ampliar los recursos que reciben las federaciones nacionales a través de programas de apoyo. La iniciativa también contempla entregar recursos adicionales de manera anticipada a las asociaciones miembro para impulsar infraestructura, formación y proyectos deportivos.
Sin embargo, el planteamiento ha generado una fuerte discusión sobre el futuro del futbol y el papel que tendría el capital privado en la administración de las competiciones más importantes del planeta.
UEFA, CONCACAF y la FMF fijan postura sobre el FIFA Forward Enterprise
La UEFA ha sido, hasta el momento, el organismo que ha mostrado la oposición más contundente. Las 55 federaciones que integran la confederación europea manifestaron de forma unánime su rechazo al proyecto, al considerar que representa un riesgo para la integridad y el legado del futbol al abrir la puerta a intereses financieros externos sobre competiciones históricas como la Copa del Mundo.
Además, la organización europea criticó la falta de transparencia durante la elaboración de la propuesta y advirtió que, si el plan continúa sin modificaciones y sin garantías vinculantes, sus asociaciones no participarían en futuras competiciones organizadas por la FIFA.
Aunque la CONCACAF no respaldó la amenaza de boicot impulsada por la UEFA, la confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe cuestionó la necesidad de recurrir a inversión privada para financiar el desarrollo del futbol y pidió un proceso con mayor transparencia. Asimismo, planteó que la FIFA podría utilizar sus reservas financieras para fortalecer los programas de desarrollo sin modificar la estructura de propiedad de sus activos comerciales.
Por su parte, la Federación Mexicana de Futbol (FMF) adoptó una posición distinta. Su presidente ejecutivo, Mikel Arriola, señaló que el organismo mexicano mantiene una postura abierta para estudiar el proyecto antes de emitir una definición.
🎙️ “Estamos abiertos a analizar todo”.
— Universal Deportes (@UnivDeportes) July 31, 2026
⚽️ Las palabras de Mikel Arriola en el Abierto de Los Cabos, después de que la FMF fijó su postura a la propuesta de la FIFA. pic.twitter.com/lqK5C6gj7h
Arriola explicó que la propuesta apenas comienza su proceso de análisis entre las federaciones afiliadas y afirmó que la FMF revisará sus alcances y beneficios potenciales antes de fijar una postura definitiva.
En ese sentido, expresó que el futbol mexicano está dispuesto a evaluar todas las alternativas que contribuyan al fortalecimiento del desarrollo del deporte y de las asociaciones nacionales, sin adelantar un respaldo o rechazo al planteamiento impulsado por Gianni Infantino.
🗒️ La Federación Mexicana de Futbol informa: pic.twitter.com/vZMEZH9DDw
— Federación Mexicana de Futbol (@FMF) July 30, 2026

