Este viernes comenzó en Cuernavaca el Décimo Foro Mundial de la Gastronomía Mexicana 2025. La inauguración estuvo encabezada por la gobernadora Margarita González Saravia y la secretaria de Turismo federal, Josefina Rodríguez Zamora, quienes destacaron la importancia de este evento que celebra los 15 años del reconocimiento de la UNESCO a la cocina mexicana como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
El Foro Mundial de la Gastronomía Mexicana busca consolidar a Morelos como destino turístico y cultural, al fusionar historia, tradición y modernidad en cada platillo.
Fechas del X Foro Mundial de la Gastronomía Mexicana
Durante los días 7, 8 y 9 de noviembre de 2025, la Plaza General Emiliano Zapata y el Centro Cultural Jardín Borda serán escenario de conferencias, talleres, degustaciones y clases magistrales, donde cocineras tradicionales, chefs, estudiantes y visitantes podrán descubrir los sabores que definen la riqueza gastronómica de México.
En esta edición del Foro Mundial de la Gastronomía Mexicana, delegaciones de Francia, Italia, España y Marruecos se unen a cocineras tradicionales de diferentes regiones del país, como Michoacán, Tlaxcala, Colima y Estado de México, para compartir técnicas ancestrales y propuestas innovadoras.
El foro también reconoce el trabajo de cocineras morelenses como Margarita Cárdenas (Coatetelco), Petra Rivera (Hueyapan), Graciela Gómez (Huitzilac), Patricia Beltrán (Tepalcingo), Sofía Cazales (Tlaltizapán) y Beatriz Arenas (Tetela del Volcán), quienes representan el corazón del legado culinario de la región.

Durante el evento, la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, destacó que “la cocina tradicional es un motor del turismo en nuestro país; hoy, los viajeros eligen su destino pensando primero en qué y dónde comer”.
Con su participación en la Cartelera Xochicalco, Tierra de Encuentros, el X Foro Mundial de la Gastronomía Mexicana no solo enaltece la herencia gastronómica, sino que también fortalece el turismo cultural en el sur del país. El evento se perfila como un escaparate donde la cocina se convierte en arte, en puente entre generaciones y en una expresión viva de la identidad mexicana.

