
El Senado de la República aprobó este martes una reforma a la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita.
El objetivo de la mismas es reforzar la lucha contra el lavado de dinero y cumplir con recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).
La reforma, que también modifica artículos del Código Penal Federal, fue avalada por 74 votos a favor, 13 en contra y 19 abstenciones, y fue turnada a la Cámara de Diputados.
📌 El Senado aprobó reformas a la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita y al Código Penal Federal, para fortalecer el combate al lavado de dinero y mejorar la detección de operaciones ilegales mediante la colaboración… pic.twitter.com/TrKm8320ck
— Senado de México (@senadomexicano) June 26, 2025
NUEVAS FACULTADES PARA LA UIF Y VIGILANCIA A PEPS

Entre los principales cambios se encuentra el fortalecimiento de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), que ahora podrá recibir información de cualquier autoridad u órgano autónomo del país, incluyendo el INE, Pemex y sindicatos.
Además, la Fiscalía General de la República (FGR) estará obligada a notificar a la UIF cuando detecte posibles delitos de lavado de dinero, con el fin de coordinar denuncias y recuperar activos.
Uno de los puntos más polémicos fue la introducción del concepto de “Personas Políticamente Expuestas” (PEP).
Esta figura obliga a las instituciones financieras a identificar y monitorear con mayor atención las operaciones de funcionarios públicos, sus familiares y personas relacionadas.
Legisladores de oposición advirtieron que la definición es ambigua y podría usarse de forma discrecional.
LÍMITE A DEPÓSITOS EN EFECTIVO Y MAYOR CONTROL SOBRE TARJETAS

La reforma también disminuye los umbrales de alerta para depósitos en efectivo en cuentas bancarias, tarjetas de crédito y de prepago, ahora medidos en UMAs.
Por ejemplo, si una empresa deposita más de 90 mil pesos en efectivo sin estar registrada como proveedor, será considerada sospechosa de lavado.
Senadoras como Claudia Anaya del PRI y Guadalupe Murguía del PAN criticaron que la reforma podría afectar principalmente a trabajadores informales y ciudadanos comunes, al enfocarse más en la informalidad que en los grandes evasores.
“Inicia una persecución contra los ciudadanos, no contra los peces gordos”, dijo Anaya.
DEBATE INTENSO Y ACUSACIONES CRUZADAS
Durante el debate, el senador panista Francisco Ramírez Acuña cuestionó la eficacia de la UIF, especialmente tras las recientes acusaciones del Departamento del Tesoro de EE. UU. contra bancos mexicanos por lavado de dinero.
💬 Hoy desde el Senado, alzamos la voz en la discusión sobre la Ley de Lavado de Dinero.
— Francisco Ramírez Acuña (@PacoRamirezAcu) June 26, 2025
El combate a las operaciones ilícitas debe ser firme, pero también transparente y eficaz.#PacoSenadorDeJalisco pic.twitter.com/ybrmv1SLgQ
En respuesta, legisladores de Morena defendieron las reformas como medidas necesarias para cerrar el paso al crimen organizado.
Javier Corral, presidente de la Comisión de Justicia, aclaró que la ley es de carácter preventivo y administrativo, no penal, y que su objetivo es evitar que el sistema financiero se utilice con fines ilícitos.
La reforma plantea una reconfiguración del sistema de prevención de lavado en México, con énfasis en la colaboración interinstitucional, la vigilancia sobre personas con poder público y la reducción del uso de efectivo en operaciones financieras.
Aunque el dictamen fue aprobado con mayoría, su aplicación y los posibles abusos en su interpretación seguirán siendo motivo de debate en el Congreso y la opinión pública.

