Las tradiciones del Día de Muertos y Halloween conviven cada vez más en la región sur del estado, según lo reveló un sondeo ciudadano realizado recientemente. Aunque las influencias extranjeras han dejado huella, las costumbres mexicanas mantienen su fuerza, especialmente entre niñas, niños y jóvenes.
- Durante el ejercicio se preguntó a la ciudadanía sobre sus preferencias en torno a dos elementos clave de estas festividades: los disfraces y el uso de flores para los altares.
Los resultados muestran que los disfraces inspirados en catrinas, catrines y calaveras siguen siendo los más populares, sobre todo en escuelas donde se celebran actividades alusivas al Día de Muertos. Sin embargo, también se observan elementos de Halloween, como disfraces de personajes de terror, que comienzan a ganar terreno.
Respecto a las flores, el cempasúchil natural continúa siendo la opción más elegida para decorar altares, aunque crece el uso de flores artificiales elaboradas con materiales reciclados, cuyo costo ronda los 150 pesos. Estas ofrecen mayor durabilidad y la posibilidad de reutilizarlas año con año, lo que representa una alternativa práctica y sustentable para muchas familias.
Así, ambas tradiciones coexisten cada octubre y noviembre, reflejando la adaptación cultural y la creatividad de la población para mantener vivas las raíces mexicanas sin dejar de lado nuevas influencias.
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