Habitantes de la comunidad de Tequesquitengo aclararon que la reciente mortandad de peces en el lago no se debe a contaminación, sino a un fenómeno natural conocido como “vuelco”, que ocurre de manera cíclica durante la temporada invernal. Este proceso generalmente se presenta entre diciembre y enero, cuando el descenso de la temperatura provoca una inversión térmica en el cuerpo de agua.
Mueren cientos de peces durante el vuelco
Durante el “vuelco”, las capas frías y calientes del lago se mezclan, lo que genera el ascenso de sedimentos y la liberación de gases sulfurosos provenientes de antiguas minas subyacentes. Este proceso provoca una reducción significativa del oxígeno disuelto en el agua, lo que a su vez causa la muerte de peces que flotan a la superficie y vuelve turbia el agua, generando olores desagradables.
Habitantes y autoridades locales advirtieron que los peces muertos no son aptos para el consumo humano, ya que podrían representar riesgos para la salud.
Prestadores de servicios turísticos, junto con autoridades sanitarias, recomendaron a visitantes y locales mantener la calma, evitar la desinformación y acatar las medidas de prevención para proteger la salud pública.
Especialistas señalaron que, aunque el fenómeno genera un impacto visual y ambiental temporal, forma parte de un proceso natural de depuración del lago de Tequesquitengo.

