La aprobación del incremento de tres pesos a la tarifa mínima del transporte público en Morelos desató una ola de inconformidad entre usuarios, quienes acusaron que el aumento fue autorizado sin que antes existiera una verdadera mejora en el servicio que diariamente reciben miles de ciudadanos.
Usuarios señalaron que el parque vehicular continúa en malas condiciones, con unidades viejas, deterioradas y sin las mínimas garantías de seguridad para los pasajeros.
Además, reprocharon que muchos operadores siguen manejando de manera imprudente, utilizando el teléfono celular mientras conducen, realizando paradas en lugares prohibidos y tratando de forma agresiva a los usuarios, sin que exista una verdadera capacitación o supervisión por parte de las autoridades.
Los adultos mayores continúan siendo uno de los sectores más afectados y vulnerables dentro del transporte público. Denunciaron que en muchas ocasiones los operadores se niegan a respetarles los descuentos a los que tienen derecho, mientras que otros simplemente no les hacen la parada debido a que consideran que “les quitan tiempo”.
Incluso, personas de la tercera edad aseguraron que llegan a esperar hasta una hora para poder abordar una unidad, principalmente en horarios de alta demanda, exponiéndose al sol, la lluvia y largas caminatas ante la falta de sensibilidad de los choferes.
La molestia social crece debido a que, pese al incremento autorizado, la ciudadanía no percibe garantías de que el transporte público vaya a mejorar realmente, por lo que consideran que nuevamente fueron ignoradas las necesidades de los usuarios para privilegiar los intereses de transportistas y concesionarios.

