El Paseo Ribereño podría reabrir sus puertas en las próximas semanas, una vez que concluyan los detalles pendientes y el Ayuntamiento de Cuernavaca reciba formalmente la operación del espacio, informó Marcos Manuel Suárez Gerard, secretario de Desarrollo Económico y Turismo de la capital.
El funcionario explicó que la inversión para las reparaciones ya está prácticamente realizada y que los trabajos de mantenimiento y rehabilitación corresponden a la Secretaría de Desarrollo Sustentable; sin embargo, todavía está pendiente definir y formalizar quién tendrá a su cargo la operación del lugar.
Suárez Gerard estimó que, si se concretan estos procesos y se atienden algunos detalles de seguridad, el Paseo Ribereño podría estar listo para abrir en un plazo de dos a tres semanas.
Precisó que, tras el accidente ocurrido en el año 2022 con el colapso del puente colgante, se analiza mantener cerrado el acceso hacia la parte baja de la barranca y habilitar el recorrido alterno que atraviesa la zona.
“Hay como dos caminos: uno entra a la parte media de la barranca y otro baja hasta el fondo, donde estaba el puente. Esa parte de la bajada hasta el fondo de la barranca quedaría cerrada”, explicó.
El secretario señaló que la reapertura dependerá también de que se garantice que las condiciones del espacio sean seguras para los visitantes, por lo que todavía se revisan algunos detalles antes de autorizar su funcionamiento.
Agregó que el objetivo es que el Paseo del Mirador pueda incorporarse nuevamente a la oferta turística de Cuernavaca, aunque primero deberán quedar definidas las condiciones de operación y seguridad.

