Cuautla se mantiene como el principal foco rojo de la extorsión en Morelos, un delito que no sólo está golpeando el bolsillo de comerciantes y empresarios, sino que está provocando el cierre de negocios, frenando la inversión y, en los casos más extremos, cobrando vidas.
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, durante los primeros seis meses de 2026 se iniciaron 381 carpetas de investigación por extorsión en Morelos, más del doble de las 179 denuncias registradas en el mismo periodo del año pasado, lo que representa un incremento superior al 100 por ciento.
En Cuautla, el Consejo Coordinador Empresarial estima que durante este año al menos 70 comercios establecidos cerraron definitivamente por las constantes amenazas de grupos criminales. A esa cifra se suman decenas de pequeños negocios familiares que nunca estuvieron afiliados a una cámara empresarial y que también bajaron sus cortinas después de ser víctimas de extorsión.
Para empresarios y ciudadanos, los operativos y despliegues de seguridad no han logrado contener un delito que sigue expulsando inversiones de la región. El temor de convertirse en la siguiente víctima pesa más que cualquier incentivo para abrir un negocio.
Y es que la extorsión también está cobrando vidas, es el caso más reciente ocurrió el pasado 12 de julio, cuando un operador de la Ruta 85 fue asesinado a balazos sobre la avenida Reforma, en Cuautla, presuntamente por negarse a pagar derecho de piso, un crimen que continúa bajo investigación.

